(Argentina) En un primer acercamiento, la optimización del gasto debe ser mirada en términos de la relación entre el gasto y valor generado por el mismo y no como una reducción de gastos.
En un contexto inflacionario como el actual, no hay un índice oficial que se pueda utilizar de manera estable para el cálculo de los incrementos de costos por lo que se hace difícil establecer la base sobre la cual medir.
En este escenario, a diferencia de contextos estables, la optimización de costos tiene como objetivo general “quitarle puntos a la inflación” en lugar de una reducción nominal de costos.
Hay dos ámbitos sobre los que las empresas pueden generar eficiencias o ahorros:
• Gastos pagados a terceros, ya sea gasto recurrente o inversión
• Gastos de estructura
Gastos pagados a terceros: En todo gasto pagado a tercero hay oportunidades en dos variables clave: el precio -conocido como la gestión de la oferta- y (P) y la cantidad (Q) –gestión de la demanda-.
La gestión de la demanda para la optimización de costos es especialmente importante en contextos inflacionarios en los que las compañías tienen limitado su incremento de precios, ya sea por competitividad o por regulaciones y por ende tiene en riesgo la sustentabilidad de su rentabilidad.
En mi opinión, el foco del esfuerzo de optimización de costos debe estar centrado en la gestión de la demanda, que implica la búsqueda creativa de nuevas soluciones a las necesidades actuales. Una de ellas es eliminar costos innecesarios, que no generan valor a la compañía, repensando la necesidad real de ese gasto.
La gestión de la oferta, a través de negociaciones de precio, si bien puede generar una ventaja en el corto plazo no genera un valor sustentable en el mediano plazo.
Los elementos clave de la gestión de la demanda son:
El entendimiento de la necesidad real y la definición de soluciones en términos de productos y servicio que apunten a cubrir la misma.
La redefinición de los procesos relacionados al gasto, tanto al interno de la empresa como a los integrantes de la cadena de aprovisionamiento.
La definición de relaciones a largo plazo con proveedores para gastos críticos para la empresa
Gastos de Estructura: En una empresa sana en términos de negocio y financieramente, el esfuerzo en relación a los gastos de estructura y personal debe estar enfocado en la productividad.
El incremento de la productividad está relacionado al cambio de modelos operativos, pudiendo estar relacionado a mejoras de procesos, tecnología o cambio de habilidades de personas. En cambio una reducción de personal implica también pérdida de valor generado.
Nuestra propuesta es pensar en evolucionar el modelo operativo desafiando el status quo y los paradigmas existentes.
En nuestra experiencia, los factores clave de éxito para la implementación de un proceso de optimización de costos son:
1.Foco en la gestión de demanda en gastos pagados a terceros y en productividad en el personal propio.
2.Desarrollo de una cultura de compañía enfocada a repensar la necesidad de los gastos y la solución de estas necesidades, teniendo la apertura para desafiar constantemente las soluciones aplicadas hasta ahora y los paradigmas instalados.
3.Conocimiento de las categorías de gastos y potencialidades sobre las mismas (ej. nuevas tecnologías).
Javier Fabeiro, director de Clientes ConoSur de Aquanima


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